Descubren signos de posible vida en Venus

En las nubes de Venus, se ha descubierto fosfina, y los científicos están investigando la procedencia de este gas. Una de las posibles explicaciones para la existencia de este compuesto químico es un microorganismo alienígena.

Este, la fosfina (PH3), es un compuesto químico formado por un átomo de fósforo y tres de hidrógeno y es un compuesto que no se esperaba encontrar en Venus. En la Tierra, algunos organismos microbióticos que sobreviven en ambientes desprovistos de oxígeno, como en las plantas de aguas negras, producen este compuesto. Este gas es altamente tóxico para los humanos.

El gas fue identificado por observaciones de Venus realizadas con telescopios en Hawaii y Chile en 2017 y 2018. La fosfina fue encontrada a unos 53 a 62 kilómetros sobre la superficie de Venus, un planeta reconocido por ser inhóspito, con temperaturas extremadamente altas y presiones apabullantes. Lo interesante es que la altitud en la que se detectó la fosfina es una de las áreas más acogedoras en el Sistema Solar, más allá de la Tierra, con temperaturas y presión similares a la superficie de nuestro planeta. Sin embargo, están las nubes de ácido sulfúrico que sin duda son hostiles para la vida como la conocemos y, además, son capaces de destruir la fosfina.

"Estas no son condiciones muy hospitalarias para la vida tal y como la conocemos", dice Brendan Burns, un astrobiólogo de la University of New South Wales en Australia. Un equipo de Cardiff University y de la Universidad of Cambridge liderado por Jane Greaves, detalla el descubrimiento en un ensayo publicado este lunes 14 de septiembre en la revista Nature Astronomy. Buscan explicar la misteriosa presencia de fosfina en las nubes, al considerar varios procesos atmosféricos, químicos y geológicos. Se investigaron relámpagos, volcanes, los vientos solares y hasta meteoritos como posibles fuentes de fosfina, pero ninguno de ellos cuadra en las observaciones.

"Si ningún proceso químico conocido puede explicar la presencia de PH3 en la atmósfera alta de Venus, entonces debe ser producida por un proceso que no hemos considerado previamente y que es plausible en a atmósfera venusina", dice el ensayo. "Esto puede incluir fotoquímica o geoquímica no conocida, o hasta posiblemente vida". Los científicos enfatizan que "la detección de PH3 no es una evidencia robusta de vida, solo una química anómala e inexplicable".

Para estudiar qué está pasando en las nubes de Venus, habría que enviar sondas robóticas, globos o hasta otras naves espaciales para explorarlas y tomar muestras. Por el momento, esta posibilidad tiene a los científicos muy emocionados.

"Es tremendamente emocionante", dice David Grinspoon, científico del Planetary Science Institute. "Es un candidato legítimo de biofirma (un retazo de dato que podría indicar la presencia de vida) en otro planeta. Es potencialmente, la mejor que hemos encontrado hasta el momento". Grispoon fue uno de los primeros expertos en Venus, que en 1997 habló acerca de la posibilidad de la nube de fosfina en Venus. Señala que la fosfina ha sido resaltada como una biofirma ideal en planetas rocosos antes de este más reciente hallazgo. "Es una molécula que no debería estar presente a través de los procesos químicos atmosféricos ordinarios y que debe tener una duración muy corta, lo que significa que si está allí, hay una fuente activa. Y, entonces, la pregunta es ¿cuál es la fuente?. Y no hay una fuente no biológica obvia".

El astrónomo Stephen R. Kane, de la Universidad de California-Riverside, que tampoco está involucrado en este reciente estudio, señala que algunas investigaciones sugieren que Venus fue habitable en el pasado, quizás miles de millones de años atrás. Pero Kane dice que hay razón para tener escepticismo de que la existencia de "vida" en las nubes sea la mejor explicación para la presencia de fosfina. "Como se observó en el ensayo, la interpretación biológica se sugiere porque por el momento no podemos modelar una solución geológica. La química de posibles biofirmas geológicas y biológicas es vasta y es un esfuerzo continuo para explorar los parámetros del espacio. Esto significa que existen explicaciones geológicas que no se han materializado".

También existe el problema de cómo cualquier cosa, hasta pequeños microbios pueden vivir flotando en el firmamento de manera indefinida, generación tras generación.

Kevin McGouldrick, un investigador de la Universidad de Colorado en Boulder que se especializa en las nubes de Venus, dice que este "es una evidencia adicional que muestra que no sabemos tanto como creíamos de la atmósfera de Venus". Comenta que este descubrimiento ayuda a avanzar la búsqueda de biofirmas y de la biología desconocida detrás de ellas. "Estos científicos han encontrado evidencia sólida de la existencia de una molécula cuya presencia no se esperaba. A menos de que las observaciones sean erróneas, esto significa que nuestras expectativas estaban en lo incorrecto. Y si nuestras expectativas son erróneas, entonces esto representa una posibilidad de crecimiento de nuestro conocimiento".

Fuente: C|net

Venus, vida extraterrestre, fosfina, Nature Astronomy

Síguenos en nuestras redes sociales

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí